Después de disfrutar de un delicioso desayuno en el hotel, comenzaremos una jornada repleta de historia, naturaleza y belleza arquitectónica. Nuestra primera parada será en las salinas de Trapani, donde realizaremos una visita panorámica para admirar este singular paisaje modelado por el viento, el sol y el trabajo del hombre.
Luego, nos dirigiremos al encantador pueblo medieval de Erice, situado en lo alto de una colina y rodeado de murallas antiguas. Recorrer sus calles empedradas es como viajar en el tiempo.
Más tarde, disfrutaremos de un almuerzo en un restaurante local, donde saborearemos delicias sicilianas con vistas privilegiadas.
La aventura continuará en Segesta, hogar de uno de los templos dóricos mejor conservados del mundo antiguo. Esta joya arqueológica, rodeada de un paisaje natural sobrecogedor, nos permitirá imaginar la grandeza de la civilización elima.
Al finalizar el día, emprenderemos el regreso hacia Palermo, donde nos alojaremos para descansar tras esta enriquecedora jornada.
Tip Greca: En Erice, pruebe los dulces de almendra en alguna pasticceria tradicional. Estas delicias, herencia de antiguas recetas conventuales, son un verdadero tesoro siciliano.
















