Después de disfrutar de un delicioso desayuno en el hotel, emprenderemos nuestro viaje hacia Iwakuni, una encantadora ciudad que nos recibirá con su joya más emblemática: el puente Kintai-Kyo, una elegante estructura de madera que se arquea sobre el río Nishiki. Cruzaremos sus cinco arcos, admirando la maestría de su arquitectura tradicional y los paisajes que cambiarán con las estaciones, reflejando la esencia poética de Japón.
Luego continuaremos hacia Miyajima, donde embarcaremos en un ferry rumbo a esta isla sagrada conocida como “el lugar donde conviven los hombres y los dioses”. Desde el mar, contemplaremos la icónica puerta torii del Santuario de Itsukushima, que parecerá flotar sobre las aguas cuando la marea suba. Este santuario, dedicado a la diosa guardiana de los mares, nos envolverá en una atmósfera espiritual única. Tendremos tiempo libre para explorar su encantador centro, recorrer las calles bordeadas de tiendas tradicionales y disfrutar de un almuerzo con sabores locales.
Por la tarde, seguiremos hacia Hiroshima, una ciudad que renació de las cenizas para convertirse en un símbolo de paz y esperanza. Recorreremos el Parque Memorial de la Paz, observaremos la conmovedora Cúpula de la Bomba Atómica y visitaremos el Museo de la Paz, un lugar que nos invitará a reflexionar sobre el valor de la vida y la resiliencia humana.
Al finalizar el día, compartiremos una cena incluida en un ambiente tranquilo, recordando las emociones vividas a lo largo de la jornada, antes de descansar en nuestro alojamiento en Hiroshima.
Tip Greca: al llegar a Miyajima, espere el atardecer junto al torii flotante; el contraste entre el rojo del santuario y el dorado del cielo le regalará una de las postales más inolvidables de Japón.















