Tras un delicioso desayuno, se despedirá del bullicioso Cairo para volar hacia Lúxor, la joya del Alto Egipto. Desde las alturas, el Nilo se dibuja como una cinta verde que da vida al desierto, preludio del asombro que le espera.
A su llegada, el traslado a la motonave marcará el inicio de una nueva etapa: el crucero por el río de los faraones. Una vez instalado y con el equipaje dispuesto, saldrá en excursión hacia los grandiosos templos de Lúxor y Karnak, un conjunto monumental que simboliza el poder y la espiritualidad del antiguo Egipto. Caminar entre sus columnas es adentrarse en una galería de piedra donde cada relieve narra victorias, dioses y sueños inmortales. Se cuenta que los sacerdotes de Karnak podían hacer “hablar” a las estatuas durante los rituales, haciendo creer al pueblo que los dioses respondían.
De regreso, el atardecer teñirá el cielo de cobre y oro sobre el Nilo. Tendrá tiempo libre para dejarse llevar por la calma del río antes de disfrutar de la cena a bordo. La noche en Lúxor promete silencio, estrellas y promesas de aventura.
Tip Greca: lleve consigo una chaqueta ligera; al caer el sol, la brisa del Nilo suele recordar la frescura del desierto.











