Enclavada en la isla de Hvar, Stari Grad atrae con su rica historia, su belleza natural y su encanto marítimo. Tanto si busca exploración cultural como aventuras al aire libre, Stari Grad ofrece una experiencia cautivadora para cada viajero.
El puerto de Stari Grad está cargado de historia y encanto, y ofrece vistas pintorescas y un ambiente vibrante. Explore sus calles históricas, bordeadas de edificios antiguos y cafés frente al mar.
La playa de Maslinica invita a los visitantes a relajarse en sus orillas de guijarros y a nadar en las aguas cristalinas del mar Adriático.
El castillo de Tvrdalj, antaño hogar del poeta Petar Hektorović, es una fortaleza renacentista bien conservada rodeada de exuberantes jardines y estanques de peces.
El Monasterio de los Dominicos alberga una colección de obras de arte y artefactos que permiten conocer la historia religiosa y cultural de Stari Grad.
La llanura de Stari Grad, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, ofrece pintorescas rutas de senderismo a través de viñedos, olivares y antiguos paisajes agrícolas.
Las excursiones en velero permiten a los visitantes explorar las calas escondidas y las playas solitarias de las islas circundantes, experimentando la belleza del mar Adriático.